viernes, 19 de junio de 2009

El Ojo

Siguiendo al escarabajo

El caos vehicular, el desorden en las calles, la contaminación y la violencia son algunos de los condimentos que se utilizan para preparar la cena de nuestra ciudad, la cual se sirve en los adornados platos de los medios de comunicación.

Hace poco conversaba con una amiga, a la que no veía hace buen tiempo, después de las respectivas preguntas de cómo esta la familia y cómo te esta yendo en esto y aquello, además de algunos comentarios relacionados a un rencuentro de ex alumnos del colegio – al que no asistimos ninguno de los dos – como pasa el tiempo fue el comentario, risas de por medio.

Mientras caminábamos a través de un parque vimos pasar un clásico Volkswagen escarabajo, entonces recordé que ella tenía un modelo similar al que acabábamos de ver pasar y le pregunte que había sido de aquel auto. Ella rápidamente se detuvo y me dijo; que no te conté la historia, le respondí que no pues buen tiempo hace que no conversábamos, entonces ella siguió contándome; el Volkswagen que tenía lo estaba usando mi papá y un día lo dejo estacionado en la puerta de su trabajo y cuando salió ya no estaba, se lo habían robado, pero lo anecdótico es que después de unas horas lo llamaron de la policía y le preguntaron si ya había hecho la denuncia, el respondió que no, entonces le dijeron que vaya a ver el auto a la Diprove.

Ella continuaba contándome; “Cuando llegamos a recoger el auto vimos que le habían sacado el motor pero lo demás aún estaba ahí, entonces cuando ya nos lo íbamos a llevar nos dijeron que había que llenar una serie de documentos y que mejor volviéramos al día siguiente”.
A la mañana siguiente regresamos a recoger el auto y le habían cambiado las llantas pero nadie sabía nada, de todas maneras esperamos y nos llevamos el auto.

Ahora lo tengo en la cochera de la casa y hoy vendrá un señor que lo quiere comprar, piensa arreglarlo para que vuelva a funcionar, espero que tenga suerte con el auto.

Después de escuchar con atención la historia que me contaban seguimos caminando hasta que llegamos al cruce de dos avenidas principales, y perturbado por el intenso ruido de las bocinas de autos y combis pensaba en todo lo que se genera alrededor de un vehículo, los robos, la contaminación, las cantidades millonarias que mueven las fabricas de autos, etc.

Sería interesante que se invente una forma de transporte alternativo, pero eso por ahora solo se ve en las películas de ciencia ficción. Yo por mi parte seguiré recorriendo la ciudad, pero evitando en lo posible las avenidas y los estancamientos vehiculares.

Prefiero los parques.

mirando el techo del auto,era divertido, el cielo se veía bonito si lo veías al revés,por la ventanilla del auto, mientras temblaba con los baches de la calle y escuchaba el rugido del motor como si roncara al lado mío…el olor a cuero y el cielo al revés. No se si lo imagine, pero de verdad que es bonito

(Pedazo de un poema encontrado en Internet autor desconocido).
LAG

No hay comentarios:

Publicar un comentario